Tuesday, November 21, 2006

Una felicitación para la ONPE

Estoy seguro que en las pasadas elecciones presidenciales nadie dejó de criticar duramente a la ONPE encabezada por Magdalena Chu. En Abril y Mayo nos tuvieron casi un mes sin saber con total certeza quienes pasaban a segunda vuelta. Luego, para la mencionada segunda vuelta mejoraron en respuesta, pero el fastidio ciertamente persistió. Recientemente nos tocó vivir el proceso electoral municipal y regional, y en esta ocasión los resultados se han conocido con una rapidez digna de felicitación. Por mi parte quiero aportar la visión de alguien que en esta oportunidad tuvo que sacrificar su domingo familiar para experimientar por primera vez el ser miembro de mesa. Me esperaba un real suplicio... pero finalmente no lo fue tanto. Tal vez porque iba demasiado pesimista o porque no me hicieron problemas con el WalkMan que me permitió seguir las incidencias de las elecciones durante todo el día. Lo cierto es que desde mi llegada todo fue claro, y las indicaciones y coordinaciones de los muchachos de la ONPE siempre precisas, más aún durante el crítico conteo de votos. Nada que reclamar. Inclusive el almuerzo no estuvo nada mal (agua mineral, galletas, jugo y caramelos)... teniendo en cuenta que no me esperaba nada. Así que, en general, una redonda felicitación a la ONPE, que creo esta vez sí que se lució. Ojalá nomás que la atención de las impugnaciones no empañen en algo este meritorio logro.

Tuesday, November 14, 2006

Tres razones para no votar por Castañeda

A tan solo cinco días para las elecciones municipales, estás son mis tres razones (principales) para no votar por Castañeda a la alcaldía de Lima.

1. Soberbio y calculador: Creyéndose bolo fijo para ganar las elecciones, inicialmente le llegó altamente debatir con el resto de (minúsculos) candidatos. Esta actitud le significó caer entre 10 y 20 puntos en las encuestas, ya que estaba haciendo lo mismo que le criticó a Andrade el 2002, por lo que al toque invitó al resto a un nuevo debate pero, eso sí, el primer día en que ya no se pueden publicar encuestas. ¡Sabido el norteño!
2. Hagámoslo a rajatabla: Dijo que Grau lo sacaba en menos de un año y lo cerró como sea causando caos en todo el centro. Casi llega al año y medio. Arenales lo prometió para dos meses calculando que lo terminaba antes del tope para su inauguración de obras, y lo cerró sin terminar Grau. Resultado: El centro más caótico. Finalmente lo hizo en cuatro meses (encima se bajó los pocos e históricos árboles que quedaban en la avenida, y que eran una suerte de pulmón de la zona. Eso sí, es gratificante ver como está ahora la parte del seguro). Y Brasil... Esa si que la gocé de lleno. Comenzó a parcharla sin avisar... ¡Y sin señalización! Las combis invadían el carril contrario a placer. Que bonito... Encima que me hizo llegar tarde al trabajo cerca de tres semanas, me hizo gastar en ese tiempo mi stock de rezos equivalente a 15 años.
3. Alcalde fantasma: Dice que no aparece en los medios porque solo se dedica a trabajar. Está bien pués, señor Castañeda. Pero la presencia impone autoridad. Si no se le ve, los amigos de lo ajeno hacen lo que se le da la gana, los ambulantes comienzan a invadir de a poco el centro, los microbuseros hacen las rutas que quieren, etc.

Podría seguir, pero siguiendo el ejemplo del alcalde no se me da la gana. Ojalá que el 19 de noviembre pase pronto y terminemos con este suplicio de las elecciones. Menos mal que las siguientes serán dentro de 4 años.

Thursday, November 09, 2006

Casi casi me convences, Gonzalo García Núñez

Haciendo un esfuerzo sobrehumano, el pasado domingo 5 me soplé una parte del debate entre los candidatos a la alcaldía de Lima, salvo el burgomaestre vigente. Fue suficiente para comprender por qué Castañeda se la está llevando fácil... ¡que desastre de candidaturas! Una más pobre que la otra. En medio de todos es fácil que destaque la aparente sobriedad de Lay Sun, Benedicto Gimenez y Gino Costa, pero sin ser lo suficientemente contundantes como para darle pelea al de Unidad Nacional. Sin embargo, hubo alguien más resaltando dentro del grupo: Gonzalo García Núñez. A pesar de esa horrorosa apariencia informal seguramente impuesta por su improvisado líder Ollanta Humala, García Núñez transmitía seguridad en lo que decía. Mientras el candidato hablaba, internamente me enfrentaba a mi mismo, diciendo por un lado "caramba, este tipo lo puede hacer bien", mientras que por otro gritaba que ni loco le daba mi voto al partido peruano engreido por el venezolano Hugo Chávez. En medio de todo esto comenzó el discurso populista: Genereramos empleo para los pobres y marginados de la ciudad, divideremos la ciudad en cinco provincias, para que los conos sean independientes... ¡No, no, no!... Con respecto al primer punto: ¿Por qué ese afán de pretender hacer algo que le corresponde al gobierno central? El municipio es para temas mu-ni-ci-pa-les... Lo segundo: Lima partida en cinco... ¡Que horror!... Señores, la gente de provincias viene para tratar de acoplarse a lo más moderno del país, no para repartírsela y empobrecerla en el proceso. Casi casi me convence, Don Gonzalo García Núñez, pero usted es tan mediocre como el resto. Una pena. Tendrá que seguir gobernando Castañeda, aún con mi voto en blanco.

Thursday, November 02, 2006

Ahora pués apristas, en el gobierno los quiero ver

Ayer, Miércoles 1 de Noviembre, pensé que era el único que me daba cuenta... pero la realidad es que hasta el más despistado se percata de las cada vez más torpes cortinas de humo que suelta el gobierno aprista cuando quiere distraer la atención de algo. Esto de la pena de muerte para los terroristas ya es un tema muuuy viejo. Como cualquier peruano cuerdo de nuestro país, yo también estoy de acuerdo con esto. Pero: ¿Se puede o no se puede?. Si se puede, sin chocar con pactos, tratados y demás, en buena hora. Pero si no se puede... ¡Ya pues, ya déjense de joder!. El gobierno ha cumplido sus tres primeros meses, y en lo que más ha destacado es en lanzar cortinas de humo. A estas alturas del partido ya se han dado cuenta que una cosa es pasársela 16 años fastidiando al gobierno de turno, y otra muy distinta ser gobierno (o intentar serlo). Cuando estaban en la tribuna pedían goles al minuto de juego o sino mándaban linchar a todo el equipo. Y ahora que la barra brava está en la cancha pide que los aguantemos hasta que termine el primer tiempo para ver resultados. ¡Qué tal raza! ¡Ahora pués apristas, los quiero ver! Y ojo, en verdad espero que lo hagan bien. Porque si fracasan como gobierno nos espera la mayor catástrofe imáginable, con la frustrada mayoría votando por un Ollanta Humala que ahora dice que si su partido fracasa en las próximas elecciones municipales ese no será su problema, ya que él no postula... Ayayay... Este rey de los improvisados es todo un tema, pero eso lo dejamos para otro día.